Anno Domini 486

CholdertonEn el año CDLXXXVI de nuestro señor, siendo Lord Roderick conde de Salisbury y Ser Elliot señor Cholderton, registro por orden de mi señor lo acontecido a su persona.

Quizás compadeciéndose nuestro señor Lord Roderick por los aciagos acontecimientos que asolan Cholderton encomienda este a Ser Roderick tareas de guarnición. Aunque las oportunidades de hacer gloria no son escasas su buen camarada Ser Moris lo acompaña. En los caminos encuentran un campesino harapiento que les suplica asistencia para recuperar su cabra. Aunque no parece tarea de caballeros, quien sabe por que sobrenatural inspiración, aceptan asistirlo.

Seguidos por sus escuderos se adentran en la ligera floresta y no tardan en encontrar al animal que con proporciones mucho mayores de lo esperadas parece no ser de este mundo. Sin embargo la tarea parece fácil de completar hasta que un gigante salido de quien sabe que leyenda se les interpone. Con habilidad y valor logran los dos buenos caballeros derribarlo y se disponen a devolver el animal a su dueño cuando este se revela como Merlín.

Recuerda entonces Ser Elliot su primer encuentro, y todo lo que la corte dice del consejero del rey. Siéntese desconfiado pero al mismo tiempo sabe que la tarea en que les pide asistencia es mayor que el rescate de un simple animal de granja. Casi arrastrado por su mas impetuoso camarada acepta escoltar, sin monturas ni escuderos, al hechicero. Entre la fronda surge como de la nada un lago y entre ellos y la orilla un montado caballero verde que los amenaza con sendas hojas.

-Haced lo vuestro caballeros. -Ordena el mago mientras sin miedo se aproxima a la orilla.

Y estos no pueden si no enfrentarse al temible centauro que sin esfuerzo los contiene. Aunque quizás podría acabar con ellos si su atención no pareciese centrada en impedir el avance del anciano. Fatal distracción la del monstruo pues finalmente cae bajo las armas de nuestros caballeros a tiempo para que estos contemplen lo que acontece en el agua.

Con gran reverencia el anciano recoge algo que se le otorga desde las aguas. -Britannia esta en deuda con vosotros. -Afirma de forma tan críptica como tajante. -Y vos Ser Elliot tendréis noticias de lo que os preocupa antes de que las nieves se retiren.

Informado el conde de lo acontecido aumenta la estima de este por sus fieles caballeros. Concertando para el bravo Ser Moris una boda burguesa que si bien no le reporta gloria si aumenta sus arcas. Incluso El Señor parece complacido pues antes del invierno la esposa del bravo cazador concibe. Pero un capricho del destino le arrebata a su pimogenito. Tornando en Requiem el oficio que mi señor había acordado para celebrar su nacimiento.

Tal y como se había predicho, antes de que las nieves desaparecieran un zagal del pueblo comunico a mi señor lo ocurrido con su señora madre. Un encapuchado le ordeno transmitir como el rescate de seis libras pagado en la linde de Silchester le permitiría recuperarla.

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Anno Domini 485

Cholderton

En el año CDLXXXV de nuestro señor, siendo Lord Roderick conde de Salisbury y Ser Elliot señor de Cholderton, registro por orden de mi señor lo acontecido a su persona.

Siendo grande la necesidad de espadas que nuestro señor el Conde Roderick tenía se convoco a todos los escuderos capaces para tomar sus espuelas. Acompañado del rustico pero bravo Ser Moris de Newton Tony, por mal nombre “el Ganso”, acudió mi señor a la ciudad de Sarum.

La justa fue aciaga para mi señor derribandolo Ser Adther de Dinton en la primera liz. La reyerta resulto mas favorable pero para entonces poca importancia le daba Ser Elliot pues su corazón había sido capturado por la hermosa Lady Ellaine. Quiso la joven viuda concederle su atención tras recibir este sus espuelas del conde, e incluso concediole la merced de recibir noticias suyas.

El conde ordeno a sus recién nombrados caballeros atajar las incursiones Sajonas bajo las ordenes de Ser Yollandis. Recayó en Ser Moris, renombrado cazador, la tarea de encabezar la avanzada por la agreste floresta, honrando a su vecino mi señor con la merced de acompañarle junto a otros dos caballeros jóvenes.

Guiados por el talento de su capitán lograron los caballeros encontrar una avanzada Sajona. Ansioso por ganar gloria, y quizás así también la esposa que anhelaba, convencioles Ser Elliot de enfrentarse a los nueve bárbaros. Tomando para si el mayor riesgo, pero concertando astuto ataque con sus camaradas, avanzo solitario y en descubierta el señor de Cholderton. Al grito de ¡Domina Nostra! cargo contra los dos guerreros que lo enfrentaron tomando amabas vidas de sendos tajos. Mientras sus camaradas surgían entre la floresta desde los cuatro vientos. El de Newton Tony derribo el ahumadero donde los cazadores preparaban las viandas, pero su astuta maniobra no fue suficiente contra el titan que se le opuso. Finalmente ocho cadáveres envueltos en pieles cubrían el suelo, y el ultimo sajón fue conminado enérgicamente a rendirse.

Echoseles encima el grueso del enemigo persiguiéndoles a pesar de las tinieblas de la noche. Finalmente mi señor escucho las prudentes palabras de sus camaradas y acepto prescindir del prisionero. Incluso así ni siquiera el talento de El Ganso logró sacarles del bosque, y aunque el enemigo parecía haber quedado atrás, deberían pasar la noche en la floresta. Quiso quizás S. Huberto serles propicio y acertaron a encontrar una rustica cabaña. En ella un anciano ermitaño, que presentose como Merlin, les ofreció el necesario cobijo. Lo que les permitió reunirse sanos y frescos con la hueste a la primera luz del siguiente día. Informado Ser Yollandis de sus averiguaciones quedo este complacido. Trazando conforme a estas, y a otras que bien había dispuesto, la batalla de Mearcred Creek.

Cruzaronse astas contra hachas y demostró Ser Moris su pericia marcial estando siempre en lo mas granado del cada liz. Pero, quizás debido a ello, mientras que mi señor arrebataba vidas en cada encuentro, el bravo cazador se cubría de heridas. Advertido el señor de Cholderton de los apuros de su camarada acudió a su lado y manteniendo su elegante rodilla junto al fornido brazo del cazador aguantaron el envite hasta que Caulas, el escudero de mi señor, pudo retirar a Ser Moris del frente.

Honor y reconocimiento fueron concedidos ambos en su retorno. Aunque para mi señor nada fue mas valioso que la cálida mirada de su señora. En conmemoración de lo acontecido ordeno Ser Elliot construir en Cholderton el puente de El Ganso, orgullo de nuestra comunidad. Sin embargo ese invierno un inquietante suceso se abatió sobre la familia, cuando la señora madre de Ser Elliot desapareció antes de las primeras nieves.

 

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